Segregación en fuente, recolección programada, transporte autorizado y disposición responsable, con trazabilidad y reportes.
Implementación de puntos limpios, capacitación al personal y etiquetado según tipo de residuo.
Rutas y frecuencias acordes a la operación, contenedores adecuados y registros de retiro.
Unidades acondicionadas y conductores acreditados, cumpliendo normativa local vigente.
Entrega en centros autorizados, certificados de disposición y reportes de métricas ambientales.